¿Qué es la Ozonoterapia?

Ozonoterapia: Nuevas perspectivas de una antigua terapia.

El ozono (O 3 ) es una forma alotrópica del oxígeno, en la que se combinan una molécula de oxígeno (O 2 ) con un átomo de Oxígeno: (O). Su obtención con fines médicos se realiza exclusivamente a partir del oxígeno medicinal, ya que el ozono producido a partir del aire (cuyo componente más frecuente es el nitrógeno) da lugar a óxidos de nitrógeno de elevada toxicidad como los peroxinitritos.

Hasta hace poco, cuando se hablaba y publicaba sobre el ozono en los medios de comunicación y revistas científicas solía ser en relación con sus concentraciones en la atmósfera: a) su disminución en la estratosfera (“agujero de la capa de Ozono”) por debajo de +/- 10 ppm se relaciona con el cambio climático y el aumento de incidencia de los tumores de piel. Por tanto, aquí el O 3 tiene un “efecto bueno” y b) su aumento a nivel de la troposfera (capa de la atmósfera en la que respiramos) por encima de 0.03ppm actúa como contaminante ambiental y productor de toxicidad pulmonar. Aquí el O 3 tiene un “efecto malo”.

Sin embargo el O 3 lleva 100 años aplicándose en medicina, cierto que con resultados dispares y con pocos (pero existentes) estudios científicos. El O 3 fue descubierto en 1839 por Christian Friedrich Schönbein, que lo denominó ozono, término derivado del griego “ozein” que significa dar olor. En 1857 Werner von Siemens (que dió origen a una empresa que persiste hasta nuestros días) diseñó el primer generador de O 3 y en 1886 Nikola Tesla (inventor propuesto junto con Thomas Alba Edison varias veces para premio Nobel) patentó el primer generador de O 3 en EEUU. Las primeras aplicaciones en medicina bien documentadas en medicina data de la 1ª Guerra Mundial, donde el Dr. A. Wolff trató con éxito varios problemas infecciosos: abscesos y heridas y fracturas infectadas, en especial por bacterias anaerobias (gangrena gaseosa) que con frecuencia llevaban a la amputación del miembro o la muerte del herido (tengamos en cuenta que en aquella época todavía no se había descubierto la penicilina). En 1935 en Alemania el cirujano alemán E. Payr presenta una publicación científica sobre la eficacía de la aplicación tópica en lesiones infectadas, y en 1936 en Francia, el Dr. P. Aubourg publica le eficacia de la administración vía rectal para colitis crónica y fístulas.

El Dr. E. Payr más tarde sería el primero en administrar pequeña cantidades de O 3 vía sanguínea. Posteriormente se irían introduciendo la extracción inicial de la sangre del propio paciente para mezclarla con O 3 fuera del cuerpo y reintroducirla vía intramuscular (en pequeña concentraciones) o vía auto-hemotransfusión (en cantidades mayores).

Es muy importante tener en cuenta que, al igual que sucede con el O 3 en la atmósfera, su efecto en el cuerpo humano es muy variable en función de las concentración y el lugar donde actúe. El O 3 tiene una gran capacidad oxidante, mayor que el O 2 , que provocará la oxidación de todos los compuestos que estén a su alcance, transformándolos en radicales libres. Los diferentes sistemas antioxidantes intentarán barrerlos, con éxito variable en función de la concentración y equilibrio entre los radicales libres formados (proporcionales a la concentración y cantidad de O 3 ) y los sistemas antioxidantes (variables de unos sistemas, tejidos y células a otros). Esto puede llevar a la modulación y nueva regulación de funciones tan diversas como las que se producen a nivel del sistema vascular (procesos y trastornos mediados por situaciones de isquemia) o del sistema inmunológico/inflamatorio (modulación de la respuesta a la infección, dolor, inflamación, procesos crónicos relacionados con un aumento de radicales libres o disminución de antioxidantes). Este es el “efecto bueno”. Pero como comentábamos inicialmente, el O 3 es tóxico a muy pequeñas concentraciones sobre pulmón “efecto malo”. Por ello, es requisito indispensable que durante el tratamiento se evité la inhalación del O 3 , tanto por el paciente como por el personal sanitario que lo administra.

La Ozonoterapia puede ser de utilidad en muchos casos y es una técnica muy novedosa y pionera en Canarias. El centro de especialidades medicas ICMA Siete Palmas . ha puesto en marcha una unidad especializada en este tema cuyas indicaciones más frecuentes son las siguientes :

Potencialmente el O 3 podría ser útil en la mayoría de problemas crónicos relacionados con un aumento de radicales libres y disminución de antioxidantes , entre otros gran parte de los que exponemos a continuación.

• Dolor agudo: hernia discal, tendinitis y procesos inflamatorios

• Dolor crónico: artrosis, túnel carpiano, tratamiento complementario en fibriomialgia, migrañas crónicas,...

• Problemas de cicatrización: post-cirugía, fístulas, úlceras crónicas, pie diabético...

• Infecciones: quirúrgicas, cutáneas, gastroenteritis, fístulas, vulvovaginitis de repetición, tratamiento complementario en hepatitis y otras infecciones crónicas...

• Tratamiento o paliación de complicaciones de la Radioterapia y/o Quimioterapia: como los retrasos de cicatrización postquirúrgicos, infecciones locales, cistitis, rectorragias, radionecrosis (donde podría ofrecer un efecto distinto pero complementario al uso cámaras hiperbáricas). El uso complementario de O 3 podría disminuir algunas toxicidades de la Radioterapia y Quimioterapia y/o mejorar la calidad de vida del paciente.

• Trastornos circulatorios e isquémicos crónicos: por patología vascular cerebral, cardiaca o de miembros inferiores. Tratamiento de úlceras crónicas en las extremidades inferiores.

• Astenia, decaimiento y mejoría del estado general. Gran parte de la gente que se administra O 3 no lo hace para tratarse ningún problema específico, sino porque tienden a producir una sensación de “sentirse bien” y produce a la vez una sensación de relajación y de mayor actividad. No obstante, aquí conviene señalar que, si bien el empleo de O 3 no deja alteraciones bioquímicas específicas, e incluso su administra rectal no conlleva manipulación de sangre, este tratamiento podría ser considerado doping.

Las principales rutas de administración del O 3 son:

•  auto-hemotransfusión y la insuflación rectal: cuando se busca un efecto sistémico.

•  infiltraciones: intradiscal (se realiza en quirófano), para-vertebral, intra-articular, peritendinosa, subcutánea…, empleadas sobre todo en patología osteo-articular.

•  aplicación tópica: cutánea, rectal, vesical.

•  Otras rutas menos utilizadas podrían ser útiles para situaciones específicas.

En cualquier caso, es fundamental que el paciente mantenga el seguimiento y tratamiento que, en su caso, el médico y/o su especialista hayan establecido. Gran parte de los problemas que se benefician con la Ozonoterapia son crónicos y el O 3 no se va a curar la enfermedad, si no que actuará como tratamiento complementario (para ayudar) al tratamiento de base que esté realizando. En estos casos, el efecto beneficioso del O 3 se va perdiendo con el paso del tiempo, y se precisarán (como con otras medicinas) tratamiento crónico o repetido en el tiempo, siendo de gran importancia el adecuado seguimiento de la patología de base por su médico.

Adicionalmente en nuestro centro de especialidades medicas ICMA, a petición del paciente, su médico/especialista o cuando lo podamos considerar indicado, disponemos de la posibilidad de realizar estudios de emisión infrarroja digital (conocidos como Termografía) que en algunos casos pueden ayudar a valorar la situación basal del paciente y el resultados del tratamiento, así como proporcionar información diagnóstica adicional para su especialista.

Dr. Bernardino Clavo

Medico especialista en Oncología Radioterápica

Unidad de Ozonoterapia Centro de especialidades medicas ICMA Siete Palmas

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